No se como se llama el texto, ni el autor pero quiero compartirlo me lo paso una amiga a la que quiero muchisimo y la verdad me ha ayudado mucho
Te enseñaron a creer que tus miedos y deseos, que entretejen la substancia de tu destino, son reales. Crees, porque así te lo dijeron, que el vecino es el malvado, que el jefe es el insoportable, que tu mujer o marido son los culpables de tu desatino. Te enseñaron a creer y así lo crees, que eres la víctima de tus circunstancias. Te enseñaron a creer que todo lo que te pasó y te está pasando es real. Es la realidad misma.
No te arrepientas de tu pasado con él. Si lo viviste es porque era una necesidad de tu alma, no es que estuvieras como un perro maltratado detrás de algo o alguien era que seguías un sentimiento, un deseo, y eso es lo más bonito que podemos hacer o vivir, independientemente del resultado. Para las cosas del amor no importan los resultados, aunque normalmente es lo único que nos mueve, queremos el final feliz, los sueños cumplidos, a pesar de ello, lo que realmente importa es hasta qué punto has desarrollado tu capacidad de amar.
Aceptar el destino aunque no sea el que a uno le gustaría, honrar los sentimientos aunque no sean correspondidos como uno desearía y antetodo ponerse al alcance de la vida, darse a los demás en el sentido no de dejarse manipular sino de abrirse a vivir plenamente lo que nos toca vivir en su presencia y/o en su ausencia es el mayor reto
lunes, 31 de marzo de 2008
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