Siempre habia oido sin enteder mucho, la comparación de la ciudad con una selva, la verdad no tengo el gusto de conocer la selva pero por la comparación que estoy apunto de hacer espero con toda mi alma que la selva natural no sea ta horrible como la artificial... Donde en lugar de arboles hay edificios, casas, construcciones que "adornan" la vista; las hojas, ramas y hierba estan representadas por latas, bolsas, cartones y toda clase de basura tirada por cualquier parte.
Existen cascadas de agua limpia creadas por accidente, donde esta corre por las calles siendo desperdiciada sin tomar en cuenta que pudo ser utilizada para otras causas mejores y no me refieron a las fuentes, los animales son de muchas clases, existen los metalicos que en ocasiones son conducidos por gente aun más animal que solamente tiene el único interes de llegar a su destino sin importar cuantos obstaculos tengan que pasar, hay cazadores que utilizan las mejores artimañas para atrapar a sus presas y que estas caigan redonditas sin darse cuenta, las lacras y los carroñeros que se alimentan de inmundicia y desperdicios, entre muchos otros...
No es que no quiera hacerme parte de este "maravilloso" lugar, pero no encuentro mi sitio, no se si por desgracia o suerte, solo se que por lo que me han contando la selva es un lugar magico y de poder, donde se llevan a cabo ciclos naturalez, con equilibrio y respeto... y que para nada se compara con una ciudad....
Bueno si en una cosa... el más habil sobrevive, si... habil... aquel que es inteligente y sabe utilizar esas capacidades a su favor, no se engañen no siempre el mas fuerte es mas habil, bien dicen mas vale mañana que fuerza y ejemplos sobran para demostrarlo...
Y tampoco se engañen... no estoy hablando de habil de una manera positiva...
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1 comentario:
con "Selva de concreto" me hiciste acordar a un reclame del BSE (Banco de Seguros del Estado) en el que se reprducía esa selva... todo hecho con muy buena imaginación, habían pintado los autos, los fuscas eran tortugas, los motociclistas abejas, los ómnibus elefantes... al final de la publicidad un cartel: "en esta selva no sobrevive el más fuerte sino el mejor asegurado".
Igualmente creo que a la ciudad la hacen los ciudadanos,y que cada uno debe colaborar un poco a cuidar de su ciudad, que en el fondo es su casa. Es cierto que no siempre el municipio mantiene limpias las calles, o rellena los baches, y que tampoco siempre los de obras sanitarias arreglan los caños rotos, lo acepto.
La vitalidad de la ciudad y su encanto no se encuentra en sus edificios, que son cosas muertas, sino en la gente que la hace palpitar...
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